Nunca seremos capaces de olvidar
lo que pasó;
mucho menos a ustedes,
amigos de muchos de nosotros
e inseparables compañeros
de quienes todavía seguimos
esperándolos.
lunes, 16 de febrero de 2009
Aquí y ahora
martes, 6 de enero de 2009
Con mucho cariño
para contarme lo más importante
o lo que se presume un detalle.
Extraño tus reflexiones,
también tus risas
y la comunicación diaria/recíproca.
Extraño nuestras charlas únicas,
el sentido de la vida
y el abrazo sin distancia.
Sé que no
que no es es extraño
que te extrañe
¿Por qué,
por qué,
por qué será?
-...Porque lo que se quiere no se olvida.
lunes, 22 de diciembre de 2008
Felicidades
Tal vez esa tradición humana de ser poco expresivos o de no saber valorar a quienes tenemos a nuestro lado sino hasta que corremos el riesgo de perderlos o definitivamente ya se han ido. Es cierto que a fin de año nos volvemos más sensibles y sin miedo al ridículo o a no ser correspondidos, no tememos y manifestamos por doquier cuanto amamos o cuan trascendentes son los que nos acompañan para nosotros.
Ya pasado casi todo este año hago un balance general de lo transcurrido y rescato hitos demasiado importantes que fueron un punto de inflexión para mi y para todos los que nos reunimos en este blog. Sin embargo, no quiero referirme a lo dramático de este análisis, no porque no sea importante, sino por ser lo que menos quisiera recordar en este minuto. Más bien quiero hacer hincapié en la cosecha gigante de amigos que sin tener nada en común más que la amistad o familiaridad con Marita y Lucas, nos hemos juntado periódicamente para demostrarnos que el cariño y la amistad van más allá de las fronteras, de las distancias y de la misma muerte.
Como me considero un ser humano de los comunes y corrientes, quiero utilizar como excusa estas fiestas de fin de año para hacerles llegar mi más profundo agradecimiento por estos largos meses de compañía y amistad incondicional y por ese cariño inmenso que manifiestan con Marita y Lucas.
Quiero desearles que reciban las bendiciones del niño Dios. Que se colmen sus vidas de esperanzas y alegría, que puedan concretar sus sueños y metas.
Por último, decir solamente que ojalá aprendamos a decir “te amo” en cualquier minuto, sólo basta estirar una mano para saber cuantas se acercan a darle calor y con cuantos hombros podemos contar cuando necesitemos apoyarnos.
Sean felices y disfruten lo que tienen. “Vivir sólo cuesta vida”
Felicidades a todos los amigos de Marita y Lucas.
Ceci
lunes, 15 de diciembre de 2008
Marcha - 9 meses de impunidad
viernes, 12 de diciembre de 2008
Seguir siendo
De alguna u otra manera, todos nos hemos acordado. De tu voz, de tus sonrisas; anécdotas que ilustran nuestro paso por la vida, en presencia tuya, ni más ni menos, María.
Me cuentan los chicos que el viernes se juntaron en el parque a comer un asado y celebrar; hubiese querido estar allí, junto a ellos, junto a vos, junto a ese mundo que tan importante fue para nosotros, pues nos hizo conocer a todos.
Hoy es hoy. El tiempo es uno solo y marcha en su sostenido rumbo. Hubiera querido seguir diseñando cartulinas con dibujos, letras y colores para enviártelas en esta ocasión que para mí siempre es especial.
Pero allí estás. Y en el encuentro que hemos tenido el viernes, ambos pudimos darnos cuenta que seguimos compartiendo mucho.
Gracias, amiga. Gracias por estar presente entre nosotros y por no dejar de acompañarnos.
miércoles, 10 de diciembre de 2008
a maria morocha
sin tu risa
sin tus manos chiquitas
quiero gritar y solamente me sale tu nombre
y la noche no te devuelve
nadie sabe donde andas
sin tus risas
sin tus manos
que se nos quedaron tibias en las risas
en las manos
calladita en la rueda de los vinos
morocha
en la garganta en los ojos que te buscan
en el cariño se hace tu presencia
pasa la noche
pero vos nunca pasaras
viernes, 5 de diciembre de 2008
nos recorrió todo el cuerpo
qué así es la vida
un mundo conquista
llega a su forma
era la vida
te acordás de los días
las noches
conversadas a sonrisas
te acordás los mates
dedos cuchara papelitos
porque hacia música el triperio
hojas escritas marcadas sobre la mesa
rotas
nos desangraron algunas tardes
nosotr… las recordamos
aunque
algunos decían que nada tenia sentido
para conquistarnos las jetas
hechos menores decían
pero la alegría no es indefensa
con jetas rotas sin mascara
te acordás el parque se anochecía
triste
con los adolescentes
colgados de los árboles
caíamos con asado y vino
él se venia sin que lo invitemos
ni una lagrima le dejábamos
adornándolo con vinos
la pasábamos bien
no sé quería ir
reíamos gritábamos
corríamos
a arrojar kilos de amistad
a la infancia
de nuestros vinos toboganes hamacas
sí los árboles no se suicidaban
ofrecían las cortezas
te acordás
sí nos acompañaban hasta
las vías sin trenes
hacíamos música con esas vías sin trenes
eran muchos esos nuestros segundos
vengan
nadie se atreva a llorar
qué así es la vida
qué un mundo cumplió feliz
qué acá estamos
qué nadie llore
que tu mundo cumplió feliz
álvaro urrutia (vasco)
Feliz cumpleaños mi niña hermosa!!
Fue un domingo. Mi mamá estuvo mal toda la noche, como ella dice “estaba con todos los dolores”. Se las aguantó hasta que me desperté, tal vez como a las 7. Mi papá trabajaba esa mañana, así que me tocó ir a avisarle a mi tío para que la llevara al Sanatorio Limay.
Eran las 8:30 horas cuando subimos los 3 o 4 peldaños del Sanatorio, donde tranquilamente dormía un sapo que me asustó, obviamente. Claudio y yo fuimos también, esperando ansiosos a conocerte, pero a mi me obligaron a ir a la comunión de la Marcia, a lo que Claudio se negó rotundamente y se quedó. El pudo escuchar cómo mi mamá se quejaba por los dolores del parto. Por suerte fue muy breve porque ya a las 8:45 horas ya estabas en este mundo.
Cuando terminó la ceremonia fui a conocerte. Eras un pequeño ratón feo y peludo, pero igual te veía linda desde el primer momento. No demoraste nada en ponerte bella, en conquistarnos a todos con tus pequeñas mañitas y tus cariños.
¡Qué lindos recuerdos!... Cómo no celebrar hoy que hacen 26 años nos trajiste tanta alegría. Pero que difícil traerlos a la mente sin perder de vista que ya no estás, que ya no tenemos la dicha de ir a abrazarte o llamarte para decirte ¡Feliz cumpleaños hermanita!
El año pasado se que lo pasaste bien, lo festejaste con Lucas y fue muy lindo.
Hermanita, hoy siento que debo agradecer a Dios por haberte hecho parte de mi vida, por haberte hecho mi hermana y permitirme guardar en el corazón momento maravillosos. Pero se me confunde la gratitud con la pena de no tenerte, con la angustia de extrañarte continuamente y no poder hacer nada. Es difícil este día y todos, pero este es aún más especial.
Te deseo para este día que tengas una fiesta particular en el lugar que estés, que tengas un coro de angelitos que te canten el feliz cumpleaños y puedas proyectar tu felicidad a todos los que te queremos y te necesitamos.
Déjame abrazarte y besarte… ¡Felicidades mi niña hermosa!
viernes, 21 de noviembre de 2008
Aquel espejo
Tras mirarnos considerablemente en ese espejo, seguimos rumbo, sin saber que desde aquel preciso instante nunca más íbamos a olvidarnos de aquella anécdota que ocurrió de manera tan fugaz como espontánea.
Nuestra historia cuenta que soplababa la brisa de diciembre. Era de noche y María llegaba de su casa, con muchas ganas de hablar y compartir. Al cabo, aquella vez sería un momento bisagra en la relación de nosotros tres como amigos que se confesaban sus dudas, temores y motivaciones. Fue como sellar un pacto eterno de amistad, con la convencida ingenuidad que a veces pareciera involucrar a este tipo de afirmaciones que postulan los "de una vez y para siempre".
Llegó un momento en que de tanto hablar sentimos mucha sed; y fue entonces que partimos en busca de algo para tomar. Recorrimos muchas calles y nos detuvimos especialmente en una, en la del mencionado espejo. Después volvimos, pero lo más importante ya había sucedido.
Con el correr de los años nunca hemos omitido referencia a aquel hecho curioso. Y es probable que el espejo mismo, puesto como objeto delante de nosotros, haya tenido la misión de darle autenticidad a un particular momento. Aquella noche fue "la del espejo"; es decir, la del momento que marcó un antes y un después, la que abrió las puertas a una amistad eterna. Ese instante tiene nombre, tiene una referencia ineludible, tiene todo para que nunca se lo olvide y para que enseñe a los escépticos que tal hecho ocurrió y que no formó parte de ningún tipo de imaginación.
Confieso que a veces sueño con volver a aquel lugar, también de noche...Volver con la otra amiga que también estaba junto a nosotros. Todo para contemplar, una vez más, el reflejo de nuestra querida compañía.
viernes, 14 de noviembre de 2008
Querida Hermanita

Desde el día en que te fuiste siempre te escribo sabiendo de tu ausencia. Hoy quiero olvidar la realidad y pensar que estás aquí, allá o no se, donde puedas escucharme, donde pueda sentirte de verdad.
Te cuento que te extraño mucho, tengo muchas ganas de verte y contarte de todo lo que ha sido este tiempo. Tus sobrinos están grandes, no creerías al verlos, te sorprendería Seba tan alto y con apariencia de niño grande. Pablito es un pequeño regalón a pesar de sus casi 8 años. Yo sigo trabajando como siempre, bastante. Este año ha sido muy distinto a otros, será por el hecho que no estás, será que es difícil acostumbrarse a esto, pero el tiempo me hace sentir que nada fue cierto, que aún estamos juntos todos.
Me gustaría saber cómo estás, si estás feliz con Lucas, si te siguen pasando cosas entretenidas, si has aprendido a leer nuestros sentimientos, si sabes que nos haces tanta falta.
Desde que te fuiste que sueño con ese momento mágico que me permita tenerte por un momento y al menos abrazarte, escucharte o siquiera poder verte. Cuando ya no queda nada uno se empieza a conformar con poco y creo que con tener la certeza que estás bien podría sentir un alivio.
Te quiero tanto hermana, quisiera repetírtelo muchas veces, pero siempre siento el eco que me responde.
Me pesa mucho el no haberte visto por mucho tiempo cuando estabas acá, fueron las circunstancias de la vida que no me lo permitieron, me conformaba pensando que ya tendría la oportunidad para ello. Pero el destino quiso otra cosa dejándote ir sin un pequeño adiós, apenas una llamada telefónica.
Se viene tu cumpleaños y también el de Lucas, que contradicción tendremos al pretender recordar con alegría el momento en que vinieron a este mundo a llenarnos de alegría. Pero faltan los festejados…
Tengo una foto de ustedes muy linda que me mandó Graciela, salen felices, como quisiera que estén ahora.
Hermanita querida, te amo mucho y no se que es esto de la muerte, pero aún tengo la esperanza de encontrarme con vos alguna vez y poder abrazarte nuevamente.
Te mando un beso grande y como me decías en tus mail, yo también
“Te aioio”
jueves, 30 de octubre de 2008
Carta para Lucas
Amado Lucas: yo estoy convencida que no te fuiste porque estás en el corazón de los que te amamos. Solo te mudaste junto a María al lugar que solo les corresponde a los que como vos son brillantes, pacíficos, diría únicos. Ese lugar es el mundo de las estrellas, que siempre brillan iluminando a todos, y son pacíficas como sos vos. Todas las noches, no importa que esté nublado o llueva, siempre están ahí mirándonos, alumbrándonos, me asomo a la ventana para verte y ¿sabes una cosa? te escucho ¡hola tía cómo estás!.
Alicia
16/06/08
sábado, 11 de octubre de 2008
martes, 23 de septiembre de 2008
Se vende un gote
Recordaba el otro día cuando vino por primera vez a Punta Arenas. Yo vivía frente al mar, a 20 minutos del centro de la ciudad. Como era época de vacas flacas los paseos eran caminando por la costanera, riendonos y tratando de llegar rápido a no se donde. A la orilla de la playa había una casucha muy humilde, tal vez de un pescador, no lo se, donde decía con letras escritas con carbón "Se vende un gote, tratar aquí". Nos causaba mucha gracia y es una frase que es parte de las historias familiares, ya nadie dice bote, sino "gote", ella también lo hacía y siempre nos reíamos de la historia, repetida, pero divertida. Ahora ya no existe esa casucha, hace mucho tiempo que la sacaron y dejaron sólo lo más lindo. Sin embargo esa historia tan simple es parte del recuerdo que se antepone con facilidad al trascurrir de la vida actual.
Como esta hay muchas anécdotas que se adecúan a cada situación y es justamente los recuerdos de su vida los que superan al de su muerte. Creo que ella intercede desde su espacio para que la recordemos con alegría y nos sigamos riendo de los "gotes".
Quería compartir esto con quienes la quieren y la extrañan al igual que yo.
Ceci
martes, 16 de septiembre de 2008
Seis meses
Varios no vimos lo que sucedió, pero pudimos reconstruir todo según lo que nos comentaron.
Algunos no escuchamos nada, pero es verdad que en nuestros oídos hay un eco que retumba.
En aquella madrugada, una multitud apagó sus ojos junto a ustedes; y espera, algún día, poder abrirlos nuevamente.
viernes, 5 de septiembre de 2008
Tía
"...¿Si la paso bien jugando con mis sobrinas y sobrinos? ¡Obvio! Cada vez que los veo, comparto mucho con ellos. No es que les hago el aguante y estoy como para cumplir. Nada de eso...¡Yo me divierto también!..." (La TÍA María).
lunes, 25 de agosto de 2008
Presente
No hay mal que por bien no venga, me decías a menudo. Cuánta verdad en ese dicho popular que me gusta atribuírtelo a vos como si hubieras sido la mentora de ello. Cuando hablo con mis amigos les digo acerca de lo tanto que hemos compartido y hasta me sorprendo mucho porque las anécdotas nunca se terminan, al punto de que ciertos sucesos se me vienen a la mente de manera repentina, como si me los estuvieras soplando al corazón.
Parece increíble. Tantas cosas parecen increíbles. Sin embargo, logro sentirme mejor cuando puedo a convocarte a cada instante. No hay día en que no piense ni un poquito en vos, en cómo andarás, en qué estarás haciendo o pensando, imaginando todo lo desconocido con categorías humanas y terrenales. Qué bárbaro, pienso para mis adentros, aun perplejo por la situación.
Hace exactamente un año - exactamente un año - estaba en este mismo lugar, delante de este mismo monitor, viendo la lucesita azul de mi teléfono móvil alumbrarse con obstinación. Era tu mensaje y tus deseos de confites, sonrisas, papel picado, felicidad y demás pretensiones que hacen de la vida un rico pastel. Qué lindo recordarlo y sentir que mis ojos se nublan delante de esta pantalla, haciéndome escribir por inercia, como tantas otras veces en que te escribí en tiempo real, casi sin mirar las teclas, porque al saberlas de memoria, mi mente iba más rápido que el cuerpo. Y ciertos apuros no podían postergarse.
Todavía te tengo agendada en mi lista de contactos. Es más, hasta a veces me pasa de querer mandar un mensaje así, a cualquier hora, probablemente desde una plaza, mientras esté contemplando el renacer de las palomas y viendo cómo la gente disfruta de la tarde y de los barriletes. No descarto hacerlo; no sé por qué no lo descarto...
Tengo la certeza de que una de las cuestiones más importantes que quería que supieras, finalmente lo supiste: te conté en más de una oportunidad que, adentrado a la aventura de mi ser, vivo estos días de una manera especial. Siempre soñé con que así fuera y lo bueno es que pude hacer realidad ese deseo. Me alegro de que hayas podido saberlo sin necesidad de que te lo recordara y que hayas contribuido a mi felicidad. Debe ser por eso que cuando partí aquella vez, al poco tiempo armaste una caja y la adornaste de regalos y viñetas, buscando a nuestros amigos para ver si querían mandarme algo. Qué lindo todo aquéllo, ¿verdad?...Tan lindo que cuando abrí ese regalo casi me puse a llorar, porque supe en ese mismo instante que sería algo inolvidable. Y entre los obsequios estaba tu carta en hoja cuadriculada junto a esa lámpara portasahumerios hecha por el inconfundible talento de los artesanos y que tengo en la mesada, siendo testigo de las luces con la que ambos - vos y yo - nos alumbramos.
Ojalá supiera torcer el destino. Pero no puedo. Y sin ánimos de resignarme, sólo digo que el hecho de conocerte fue uno de los regalos más lindos de mi vida. Mío y el de los que te hemos conocido. Gracias por venir con moño, :)
martes, 12 de agosto de 2008
martes, 29 de julio de 2008
Porque algo siempre quedará
Quedan los muestras de agradecimiento, las visitas y también el umbral de lo que pudo seguir siendo. Quedan los abrazos de recibimiento, los rostros de las despedidas y los momentos que la vida nos regala; aunque también se sabe que nos ha quitado, y mucho...
Quedan las voces del silencio, los suspiros, las miradas. Quedan las empanadas de aquella hermosa tarde en Regina, la visita al río y los intentos de arrojar pequeñas piedras para que se fundieran en la corriente que nunca cesará su rumbo.
Quedan las connotaciones de encontrarse juntos en el mirador, con una vista panorámica desde donde es posible sentirse más cerca del cielo.
Quedan los amaneceres que serán tardes y las tardes que darán lugar a las noches con estrellas. Así hasta volver a saludar al fulgor de las mañanas.
Quedan las imágenes de otras tantos momentos en cualquier lugar: en el parque, en algún patio, o tan sólo en el mundo mismo hecho señal.
Quedan los mensajes, las llamadas, las promesas de reencuentro y las posibilidades de regreso. Queda el latir de la palabra, el fluir de cada gesto y el poder que da esta vida.
Quedan las distancias reducidas. Ningún lugar es lejos, sobre todo cuando es posible abrazar la inmensidad del universo.
Queda algo. No lo más importante, lo que a cada instante nos congrega sin poder recuperarlo como antes. Pero, a pesar de ello, queda algo...Algo que jamás será un detalle.
domingo, 20 de julio de 2008
Amiga
De tu habitación, un mundo propio;
mundo que abrazaste
a cada paso ilusionada
llena de ideas, sentimientos y horizontes.
Todos aquí sabemos
que tu legado es algo
...lindo
...inolvidable
...emocionante
que nos hace estar siempre a tu lado.
***
(Por tu AMISTAD, eternamente gracias).
viernes, 11 de julio de 2008
Diez sucesos que me recuerdan a María
- Los mensajes de texto a cualquier hora y bajo cualquier circunstancia, generalmente sin comienzo ni final, escritos, la mayoría de las veces, entre tres puntos (...) suspensivos.
- Las cartas escritas a mano; a veces más prolijas y cuidadas, y otras veces con su letra rebelándose ante el orden sugerido por los renglones, en clara alusión de efusiva necesidad por compartir lo inminente.
- Los mails que denotaban alegría, tristeza o algún estado difícil de poder explicitarse, pero casi siempre adornados por metáforas, ejemplos y varios gestos de poesía.
- Las conversaciones ininterrumpidas, maratónicas, eternas; en las cuales ninguna acotación era salida de contexto, sino que cualquier intervención daba lugar a que "todo tiene que ver con todo". Y esos vínculos entre ideas que aparentemente eran disímiles, bajo ningún punto de vista eran forzados.
- Los diferentes estados de su risa, desde un leve y cómplice mohín hasta la carcajajajada acompañada por los ojos cerrándose al punto de contraer la nariz y no parar más, queriendo alimentar ese estado de felicidad.
- La permanente recomendación de libros que, por una u otra razón, fueran susceptibles de su fascinación: Así habló Zaratustra, Rayuela, y muchos más...También de su música predilecta, como Los Redondos y Liliana Felipe.
- Algunas expresiones que viven hoy en muchos de nosotros y que han llevado su sello: "Un abrazo sin distancia", "lo que se quiere no se olvida" y, claro está, "vivir sólo cuesta vida".
- La decoración del lugar donde la encontrara viviendo: cartulinas colgadas de las puertas y las paredes, con fragmentos de diversos autores que resultaron significativos para ella.
- Sus sueños de juventud, que manifestaron siempre coherencia, en el sentido de que sus expectativas iban en concordancia con sus hechos; lo único que podía llegar a variar era el lugar de su realización.
- La continua evocación a los amigos; y especialmente a su familia (papá, mamá, hermanos, sobrinos, tíos...), hablando de todos sus afectos con mucho cariño.




